“…Pero la democracia nunca ha consistido solamente en las elecciones. La democracia significa el gobierno del pueblo, pero ese gobierno significa algo más que unas meras elecciones…”

Lawrence Lessig: Cultura Libre

Con la llegada del Internet el mundo evolucionó a un modelo donde la inclusión y voz de la mayoría tomó un papel preponderante. La inmediatez y conectividad brindó la oportunidad para que la conformación y desarrollo de estos cambios fuera posible. La política, esfera excluyente siempre de un pequeño grupo, sufrió cambios de peso y nuevos modelos llegaron a la política moderna.

La creación y desarrollo de plataformas digitales como blogs y redes sociales permitió que cualquier persona tuviera oportunidad de mostrar su postura frente a cualquier situación social o política. De acuerdo a Lawrence Lessig ‘(la blogosfera) es un espacio lleno de discurso político, tanto en la derecha como en la izquierda (al grado que los ) … blogs que no son de política cubren estos temas cuando la ocasión lo merece’.

Con esta libertad y apertura, el concepto de ‘Gobierno abierto’* toma cada vez mayor relevancia y un papel primario en la agenda política de países democráticos, donde la brecha digital no existe o es casi nula.

Pero, qué es y cómo afecta esta nueva forma de hacer política en tiempos digitales. Hace ya unos años, 2011 para ser exactos, la decisión de Islandia causó revuelo no sólo entre sus ciudadanos sino en el mundo. En un hecho sin precedentes, el gobierno abrió las puertas, virtuales, del Consejo Constitucional para que los ciudadanos pudieran ayudar a redactar la Constitución de dicho país.

Por qué el gobierno de un país que no rebasa los cuatrocientos mil habitantes tomó una decisión tan arriesgada. La respuesta parece venir en dos vertientes, unidas en esencia política; por un lado el descrédito de la clase política y por otro el interés de inclusión y oportunidad de expresar lo que debería contener su carta magna, la cual afectaría sus vidas de forma directa. Y cuál fue el vehículo más efectivo y seguro para atraer la atención y encontrar la comunicación con los islandeses; el internet.

A través del sitio web del consejo y de Facebook, las sesiones de consejo se transmitían en directo, donde los usuarios logueados podían dejar; sus comentarios, ideas, opiniones y propuestas a incluir en la constitución. Por primera vez una constitución tomaba forma a partir de las necesidades de la sociedad y no sólo de un grupo de ciudadanos que debatían sobre lo que era mejor para la población. La lógica imperante la sintetizó Eirikur Bergmann, miembro del consejo, al decir ‘…redactar una Constitución es como coser. El hilo debe aguantar. Si cortas un hilo a la mitad, todo el trabajo se pierde’.

La consecuencia. La apertura de información permitió que la gente tomará interés y dejara la apatía política de lado, así como generara interés para desarrollar temas puntuales y que importaban más en la esfera pública islandesa. De igual forma, desarrolló la conciencia de tener y desarrollar políticos más eficaces y comprometidos con la sociedad, involucrados con el pueblo y  viceversa.

Pero no es el único ejemplo. Frente al poder, económico, social y político, que cada vez obtienen empresas digitales (Google, Facebook, Twitter, Amazon entre otras) Dinamarca ha decidido tener la primera embajada tecnológica del mundo. Esto, debido a que reconoce que el poder y la toma de decisiones ya no sólo radican en la esfera política. De acuerdo al Ministerio de Exteriores la persona encargada ‘tendrá rango de embajador y su ámbito de actuación será el mundo digital y las grandes empresas que lo sustentan’.

Lo anterior está respaldado en la influencia de algunas de estas compañías, las cuales comienzan a ser entendidas como ‘Empresas estado’, ya que su poder económico es comparable, y muchas veces por encima, del de algunos países. Un ejemplo es Google y Argentina, ya que mientras la empresa tecnológica está valuada en U$800,000 millones, de acuerdo al Banco Mundial el país tiene un producto interno bruto de U$600,000 millones.

Así, la diplomacia migra y se adapta a un nuevo modelo donde los espacios virtuales juegan un nuevo papel, donde los actores se multiplican y la sociedad juega un papel decisivo en la conformación y decisión de la agenda pública de la política interna y externa, aunque algunos expertos, como Juan Luis Manfredi, denotan el peligro de comenzar a comparar entes privados como países, lo cual implicaría que decisiones sensibles pueden ser influidas por intereses económicos o que beneficien a un pequeño grupo.

*Muchos autores debaten el concepto, aunque la Wikipedia lo resume como la “doctrina política que surge a partir de la adopción de la filosofía del movimiento del software libre a los principios de la democracia. El Gobierno Abierto tiene como objetivo que la ciudadanía colabore en la creación y mejora de servicios públicos y en el robustecimiento de la transparencia y la rendición de cuentas”.