Los jeans son un básico en el clóset, pero en 2025 se convirtió en símbolo de algo más grande: la rivalidad entre American Eagle y GAP, que TikTok bautizó como la Pepsi vs Coca-Cola del denim.
En el marco del regreso a clases, principalmente en EE.UU., la temporada más importante en ventas para jeans, American Eagle y GAP, protagonizan la nueva conversación en TikTok.
El detonante: Sydney Sweeney has Great Jeans
Todo comenzó con “Sydney Sweeney has Great Jeans”, la campaña de American Eagle que jugó con el doble sentido entre jeans (mezclilla) y genes (genética).
Lo que buscaba ser ingenioso terminó siendo señalado de racista y sexualizador. Las frases de Sweeney y las tomas a su cuerpo desataron un debate sobre la representación en la moda.
La respuesta: GAP “Better in Denim”
Por otro lado, GAP lanzó “Better in Denim” junto al grupo femenino Katseye. Con estética Y2K (jeans de tiro bajo, minifaldas de mezclilla) y al ritmo de Milkshake de Kelis, la marca apostó por un mensaje sobre la diversidad cultural, a través de una coreografía viral.
La campaña buscó conectar con la Generación Z desde el lenguaje de TikTok, donde la música y el baile funcionan como vehículo de identidad. Aunque recibió aplausos por mostrar diferentes tonos de piel, estilos y personalidad, también generó críticas porque la diversidad se quedó a medias: todas las modelos responden a un mismo canon de cuerpo delgado.
¿Qué jeans prefiere el público de TikTok?
American Eagle logró visibilidad en la temporada más competitiva del año para la venta de jeans, pero a costa de una crisis reputacional. Algunos defendieron a la marca al señalar que su público meta es distinto y que la campaña no buscaba atraer a quienes se identifican con el discurso “woke”.
Es por ello que en redes sociales, la conversación se inclinó hacia GAP, donde usuarios aplaudieron la narrativa de diversidad. Se posicionó como alternativa “segura” y alineada con los valores de la Generación Z.
El resultado ha sido una conversación que va más allá de la moda: dos marcas convertidas en dos posturas distintas. Tanto así, que la rivalidad ya se compara con la de Pepsi y Coca-Cola, donde no solo importa lo que se vende, sino lo que cada marca representa en el imaginario colectivo.